Wednesday, July 24, 2019

Cómo Siento Paz

Cuando yo experimento dolor, estrés o cualquier sentimiento negativo, tengo varios recursos para sentirme mejor, y estos recursos funcionan consistemente. Explicaré cuatro: ir al templo, participar de la Santa Cena, estudiar El Libro de Mormón y orar.

Ir al Templo y Participar de la Santa Cena

Dos recursos me funcionan prácticamente sin fallar: ir al templo y participar de la Santa Cena. El templo es un lugar donde miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Últimos Días hacen ordenanzas (actos especiales que acompañan a convenios), como el matrimonio. Creemos que esas ordenanzas tienen que hacerse en el templo porque allí está la autoridad de Dios y de los cielos, mientras algo como el matrimonio que se hace en un lugar normal tendría efecto sólo en la tierra y no en los cielos. La Santa Cena es la manera en que renovamos y recordamos la ordenanza del bautismo, la manera en que nos limpiamos de pecado y que mostramos que somos fieles a Jesucristo. Comemos pan (o un Cheerio o cualquier otra cosa para los que no pueden comer trigo como yo) para recordar el cuerpo que Jesucristo dió por nosotros y tomamos agua para recordar su sangre. Siempre que pienso en Jesucristo mientras participo de la Santa Cena, siento algo muy fresco y feliz.
A front view of the Twin Falls Idaho Temple, with the fence surrounding the grounds and trees.
Anoche estaba con mi hija y mi esposa en los terrenos alrededor del templo, y mi esposa me preguntó por qué me gusta el templo, me puse a pensar y le dije que es porque siento alivio al miedo del fin de mi propia vida y las de mis seres queridos. Recientemente, he estado con personas mayores con problemas de salud, y eso me hace pensar en la muerte. Cuando estoy en el templo, puedo sentir que mis seres queridos y yo podemos estar juntos con Dios después de esta vida. Mi esposa dijo que a ella le gusta que en el templo ella puede dejar atrás los estreses del mundo.

Tal vez por razón de que estas cosas no se hacen todos los días, o porque requieren que estemos en un lugar especial, estas dos ordenanzas (ir al templo y participar de la Santa Cena) siempre me ayudan, sin fallar.

Estudiar El Libro de Mormón y Orar

Estudiar El Libro de Mormón: Otro Testamento de Jesucristo y orar son actos que me ayudan, siempre que los haga con verdadera intención, es decir, con un deseo sincero de acercarme a Dios. Tener verdadera intención no es imposible, solo requiere que mi corazón esté blando y abierto a consejos y sentimientos de Dios. El Libro de Mormón habla sobre la doctrina de Jesucristo, y cómo se enseñó a los antiguos habitantes de las Américas. Al inicio del libro se relata la historia de una familia que cruzó el mar para llegar a las Américas. El resto no relata mucho sobre matrimonios, pero hay un tema de padres que desean que sus hijos, y su posteridad en general, reciban el Evangelio. Adicionalmente, yo he visto que cuando aplico los principios del libro, me relaciono mejor con mi esposa y con mi hija.
A young man studying his scriptures.
Muchas de las experiencias espirituales más grandes que tenemos llegan cuando somos humillados por pruebas y clamamos por ayuda. Pero la verdad es que aún cuando nuestra vida sea buena o tranquila, puedo conectarme con Dios aislandome un momento para alejar mis pensamientos un poco del mundo y poder comunicarme con Dios.

Una noche esta semana yo estaba teniendo pensamientos negativos sobre muchas personas y pensé que la noche iba terminar mal. Oré para poder cambiar mi actitud y tener una mejor noche. Al terminar mi oración, sentí como me alejaba de lo negativo, fui a platicar y leer Harry Potter con mi esposa, y terminamos teniendo una muy buena noche.

Aún cuando los problemas son tan grandes que se necesita ayuda profesional, o heridas o enfermedades que requieren el tiempo para sanarse, el estudiar El Libro de Mormón y el orar nos pueden dar ideas para enfrentar los problemas en una mejor manera, y podemos tener paz en saber que Dios desea que sintamos su amor. 

Una vez cuando estaba en Guatemala como misionero, había un problema que me preocupaba y con el que había luchado por mucho tiempo. Oré, y vino a mi mente una escritura que dice “Arrepentíos, arrepentíos y sed bautizados en el nombre de mi Amado Hijo.” Aunque mi problema no desapareció, me dió ánimo para seguir arrepintiéndome. Como cuando somos muy pobres y un poco de dinero parece una bendición, a veces solo un recuerdo de una escritura es suficiente para seguir en buenos espíritus. Y si seguimos fieles, tengo fe que Dios quitará toda pena y nos dará ricas bendiciones eternamente.

No comments:

Post a Comment